0.1

Llegamos al sótano, que convive con las calderas y los cuartos de máquinas y una metáfora apareció. Más que eso, se dio una relación de ideas y órdenes importante: la relación con Kafka y la burocracia. El orden.

Las estructuras abismadas a fin de cuenta dan noción de tramas, de tejeduras. Nos dejan ver un poco el camino que han tomado o seguido para llegar a determinado lugar. Hasta llegar a puntos en que el mismo desarrollo del abismo es el lugar al que se ha de llegar. Cada una de las capas que conforman esa estructura se vuelven movimientos interdependientes que conforman un movimiento mayor, el del vacío. Cuyo trámite a cumplir es el del despliegue de superficies reflectantes, que provocan su propio efecto negativo, su duplicidad. Que al ser ya no serán sólo un efecto, sino una consecuencia del devenir de esa estructura mayor.

Lo que refleje dependerá de su momento de aparecer en la superficie y de la implosión que realice de su espacio-tiempo. Las estructuras abismadas son parte de un proceso fenomenológico que deriva a una lectura óntica y ontológica de su forma de aparecer y de estar en un contexto.

La burocracia no da cuenta del vacío, sino del modo en que nos relacionamos con el poder. De su significado vacío o polisemántico —e inabarcable por el prefijo poli— del cual sólo nos queda para asir algo el mismo procedimiento. Desde una óptica nietzcheana, la muerte de dios vino a significar la muerte del hombre como un ser capaz de generar respuestas a problemas trascendentes. lo que en la historia del pensamiento es muy significativo, porque significa un cambio en la concepción del hombre en el mundo y de su relación entonces con la ley y sus relaciones éticas. La sentencia del filósofo alemán es una puesta al día que va en contrasentido del imaginario burocrático. Desde ahí, el trono que corona o que coronaría el proceso burocrático, se queda vacío. La burocracia constituye el sostén de un concepto pragmático, el del estado, pero que al mismo tiempo es abstracto, porque carece de una significación subjetiva. El hombre ayuda a construir la estructura que le permitirá a otro hombre tomar decisiones que afectarán al primero, principalmente, en su medio económico. La afectación mayor se da en el campo de lo simbólico. En ideas de caminos político-económicos y medios de producción. Tramas vacías de alguna manera, que afectan a la vida por sus ecos e implicaciones indirectas. Lo único patente es el movimiento generado y la generación de otros movimientos. Trámites. La repetición no trágica del devenir para encontrar rescoldos de vida. El hombre ha de encontrar en su errancia su propio significado. Que no es uno solo y no es ajeno al resto de los hombres ni de la propia historia del hombre.

De ahí su concentración óntica. Su estar en el espacio estará condicionado por su propia estancia en el espacio. El abismo. Espacios tanto físicos como imaginarios, de pensamiento. Lo trascendente, al tiempo que lo finito, lo mortal, está en el proceder. El desarrollo de un método, liturgias. Ahí, en los espacios que se abren, se realizan las siguientes aperturas, las que conectan con el siguiente movimiento.

El universo de Kafka se compone de múltiples universos de pensamiento que se conectan y se conjuran a partir de un espacio. Se congregan en un espacio que los soporta a todos. Su capacidad de imaginación está dada a partir de la asimilación de sus espacios multifocales. Multienfocables. Donde existe A existe el camino hasta la Z. Su ser se expresa de múltiples modos en múltiples espacios y situaciones. Si tomo A, algo dejará de ver de B o de Ñ. En la trama de esos caminos radican sus significaciones.

En un archivo vacío, las fichas son la muestra mínima de su método de catalogación. Y son la muestra mínima también del devenir de un país.

Los pasillos dispuestos, vacíos, son las reminiscencias que se repiten en su propio vacío haciendo eco de uno mayor. De las posibilidades de archivar mediante documentos las operaciones de un país. Su forma de desenvolverse ante una burocracia mayor, mundial.